Archivos Mensuales: septiembre 2013

No me gusta vender!!

images mundo con paquetesHace poco, en una conferencia preguntaron: ¿Alguien de aquí odia o odiaba vender? Yo fui una de las pocas personas que levantó la mano. No me cabe duda de que habría alguno más que no se atrevió.

Pocos días después, hablando con compañeras de trabajo- algunas de las cuales son clientas mías- se sorprendían.

Me explico: Cuando me explicaron esta oportunidad de negocios, además de odiar vender yo era bastante tímida. Entonces…¿Cómo se pueden tener resultados en un negocio de distribución con estas dos premisas: ser tímido y odiar vender? (Si éste no es tu caso, mejor. Eso que tienes de ventaja).

¿Cómo es que me estaban ofreciendo un proyecto en el que había que relacionarse con personas y distribuir algo?

Al mismo tiempo que escuchaba a la persona que explicaba todo el plan de marketing yo me iba haciendo estas y otras preguntas. Tenía la sensación de que en lo único que encajaba era en que me interesaban los resultados que si bien podían ir desde ganar un ingreso adicional a muchas otras cosas, a mi me interesó por la posibilidad de tener independencia financiera y además ésto no lo tenía al alcance por otra vía. También pensé que había personas que confiaban en mi invitándome a participar.

Entonces empezaron a decir que había un sistema y un equipo que enseñaba a que yo hiciera lo que otros habían hecho con éxito, que en los negocios tradicionales esto no funciona así porque existe una competencia ( y claro la tienda de enfrente no va a venir a enseñarte para que compitas).

Este proyecto funciona al 100% con un sistema de Capitalismo Solidario (Concepto que escucharía mucho tiempo después).

El sistema y el equipo trabajan contigo de manera que al principio eres una especie de empresario-aprendiz pero puedes ganar dinero desde el primer momento. Ya que no tienes que aprender de tus errores y que no partes de una inversión de capital (la cantidad es tan ridícula que es accesible a cualquiera)  que te impide tener ya beneficios ese primer mes incluso. (En cualquier negocio tradicional pasan unos años normalmente hasta llegar al punto cero).

 Una de las cosas que me dijeron: ¿Alguna vez has recomendado algo? claro dije.

 Por todo esto, el que me decía que yo podía estaba en lo cierto.

No se cambia de la noche a la mañana, es un proceso. Pero en el camino, como estás acompañado mientras aprendes, tu negocio va prosperando.

Un día, recordando momentos de mi infancia se me vino a la mente que me encantaba jugar en el parque del pueblo a las tómbolas: poníamos juguetes, cromos … que ya no queríamos y los rifábamos. Me encantaba también jugar a vender libros. Me metía en la habitación de mi hermano y le vendía libros a mis clientes imaginarios ( que por cierto siempre compraban) y posteriormente vendí pulseras y baberos cuando me los vieron hacer y me los pidieron me sentí genial. 

imagen niños vendiendoQuizás lo que no me gustaba de la venta era el rechazo, pero el rechazo no nos gusta ni en la venta ni en nada.

Ahora que recomiendo todos los productos que yo utilizo en función de las necesidades de cada persona o familia y les hacen bien o consiguen algo que no obtenían con otros, me siento también genial.

Pero con lo que me siento mejor aún es compartiendo este proyecto y ayudando a otras personas- como hicieron conmigo- a alcanzar sus objetivos. Y bueno- esto es un secreto- disfruto más cuando la persona tiene esas trabas que yo tenía.

¿Sigo siendo tímida?-  Yo creo que cada vez menos.

¿Me sigue disgustando vender?. Si y no. Lo que me encanta es que con mi aportación la gente viva mejor.

¡Por vuestro Exito!

Isabel O’Donnell